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El Tutorial no
sólo toca enseñanzas prácticas sobre control
de gestión, planes de negocios, satisfacción
total al cliente y resolución de conflictos,
sino que entre otras cosas, como dice otro viejo
adagio de la sabiduría popular, "el hombre
inteligente aprende de los errores de los demás".
Dice una
creencia popular, que hay gran cantidad de
profesionales excelentes e insuperables en su
carrera, pero a la hora de enseñar se vuelven
totalmente inútiles. Sin embargo, y mas allá
de todo mito, si existe una realidad algo
relacionada con este argumento: "Hay
infinidad de grandes y exitosos profesionales en
sus puestos, pero muy pocos de ellos están
dispuestos a transmitir sus técnicas y
experiencias a otros colegas mas jóvenes".
Este método
seudo protector del secreto profesional, es
contraproducente al 100%, pues el empresario
prestigioso que adhiere a esta práctica egoísta,
por lo general, no tiene un sucesor que pueda o
sepa igualarle y en el peor de los casos, el
heroico caudillo de la compañía puede llevarse
el secreto de su éxito "a la tumba".
Por más ácido e irónico que resulte este
comentario, es una realidad palpable en mucha
empresas argentinas, que al perder al líder que
todo lo solucionaba, tiran toda una trayectoria
de crecimiento por la borda, simplemente por no
haber recibido la capacitación adecuada.
El
gran maestro
Una prueba fehaciente que hace manifiesta la
necesidad de práctica, es una anécdota que el
economista Miguel Angel Broda cuenta con gran
asombro y orgullo. Broda confesó que jóvenes
profesionales de tres apellidos, graduados como
"Philosophy Doctors" en Harvard
University, se ofrecen continuamente en su
estudio a trabajar gratis para adquirir
experiencia laboral.
Quien ejerce la
tutela es por lo general un reconocido referente
de opinión en la temática a enseñar, razón
por la cual el fuerte protagonismo de esta práctica,
se centra en la experiencia del tutor y no sólo
en el nivel catedrático.
La
profesionalización avanza
Desde el comienzo de las privatizaciones, el
avance tecnológico y el ingreso de las grandes
corporaciones, los dueños de compañías
competitivas se dieron cuenta que ya no podían
darse el lujo de quedarse sin capacitación.
Estas condiciones impulsaron a los ejecutivos a
profesionalizarse obligatoriamente. Muchos se
convirtieron en estudiantes y consiguieron
excelentes títulos universitarios de los más
exclusivos centros de estudios. Otros, pensando
en el futuro, mandaron a sus posibles sucesores
a graduarse en el exterior, para lograr una
dirigencia digna y calibrada a los
requerimientos del mercado del mañana.
Pero como
siempre, un nuevo avance hacia el crecimiento
trae una crisis de manejo que solucionar, porque
este exceso de excelencia catedrática en
Management, fue directamente incompatible con la
dirección que las empresas familiares
argentinas tenían hasta el momento. Imagínense
a un joven egresado de la Universidad de
"Chicago" tratando de solucionar una
maniobra financiera poco prolija, por ejemplo la
caída de una cuenta por un cruce de cheques, si
ni siquiera en su formación profesional se
concibe que se produzca tal atrocidad directiva.
El Estudio
Hacer, Pablo Tigani & Asoc, tiene una
alianza estratégica con la consultora económico-financiera
Miguel Angel M. Broda & Asociados.
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