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Escribe
Hugo Mayer(*) Gentileza de bumeran.com
Comenzaré con una pequeña
historia que siempre me pareció una excelente guía, para
quien inicia sus primeros pasos en una empresa.
“Tres picapiedras estaban
trabajando en una cantera, cuando se acerca alguien, un
curioso y le pregunta al primero: ¿Qué es lo que están
haciendo? Este lo mira y le contesta: “Me estoy ganando el
pan de cada día”. Luego va al segundo y le hace la misma
pregunta. La respuesta fue inmediata “Estoy haciendo un
bloque, soy el mejor de la zona”. Cuando le pregunta al
tercero, éste toma su tiempo y le responde: “Estoy
construyendo una Catedral”.
Espero que esta pequeña
historia inspire a los jóvenes a construir más
“Catedrales”, entre otras cosas a trabajar para el todo,
ser consciente de cuál es la contribución y para qué, tener
una visión, sentirse parte del proceso completo y no sólo de
una porción.
Ser ambicioso
Tener grandes ambiciones. En el marco del realismo necesario,
fijarse objetivos ambiciosos. Quien se establece grandes
metas, cualquier avance en esa dirección significará crecer.
Apasionarse por lo que se está
haciendo, pero nunca enamorarse de lo ya hecho. Cuando esto
sucede nos detenemos en el tiempo y hoy las consecuencias son
letales. Los NO ya están. Se requiere cierta osadía para
aceptar desafíos, preguntar, asumir riesgos. “Es mejor
pedir disculpas después, que permiso antes”.
Aprendizaje Permanente. No
conozco a nadie que haya tenido éxito duradero, que no ha
invertido e invierte en aprender, en incorporar nuevos
conocimientos, en compararse con los mejores. Sin el esfuerzo
o placer permanente del aprendizaje no hay éxito asegurado.
No ser prejuicioso
No tener prejuicios, estar abierto a otras ideas, aún cuando
pareciera que chocan contra nuestros principios. Nadie es dueño
de una verdad única. Descubrir cuáles son nuestras
fortalezas es clave para el desarrollo profesional. (No se
crece con las debilidades). Recuerden que en el mejor de los
casos poseemos 2 ó 3 fortalezas y sin embargo muchas
debilidades.
Por último, considero que hay
tres condiciones básicas para un desarrollo profesional
exitoso:
“Honestidad, Transparencia y
Humildad”. Honestidad primero con uno mismo y luego con los
demás.
Transparencia en los hechos y
en los compromisos asumidos.
Humildad para saber escuchar,
en especial de los más experimentados.
(*) Hugo Mayer, es director
regional de RRHH de Siemens para Argentina, Chile y Uruguay.
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