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Escribe
Mariano Gorodisch.Gentileza de bumeran.com
Los propios intereses, deseos y
motivaciones son los que deberán marcar a cada individuo sus
decisiones en términos generales y
"particularmente" en lo atinente a lo profesional.
Elegir la misma carrera académica
que desarrolló alguno de nuestros progenitores no implica
necesariamente que nuestra vida laboral se desarrolle en el
mismo ámbito de especialidad que ellos ya han asumido
Los estudios de grado no son el
principio y el fin del conocimientos sino "por el
contrario" representan la puerta y el tramo inicial
“hacia” la búsqueda de nuevos conocimientos. Transitando
este camino es que se descubre en algunos casos la orientación
que a priori se le desea dar al futuro laboral.
“No es sólo el ámbito
universitario el que le da input a nuestras decisiones
profesionales, las experiencias laborales pueden abrirnos y
generarnos nuevas “elecciones” incluso muy diferentes a
las que soñamos cuando iniciamos los estudios”, explica
Gabriela Corry, directora de Ernst & Young - Top
Management, consultora especializada en Selección de
Personal, Outplacement y Consultoría en RRHH.
¿Esto te abre camino o lo
anula? Las decisiones abren o cierran caminos en la medida que
estén o no basadas en los propios deseos.
Las decisiones que toman los
individuos "de trabajo, de estudios, en síntesis, de
vida" debieran basarse en lo que el individuo quiere
hacer y no sustentarse en el reclamo de los demás. “Es muy
probable que si la persona centra sus decisiones en “lo que
debo ser” y no en lo que “quiero ser”, muchos caminos
quizás no se anulen pero "muy probablemente", se
oscurezcan lo suficiente al punto que resulten muy difíciles
de transitar”, completa Corry.
¿Cuál es la relación del
chico con clientes que tal vez lo fueron de su padre?
La relación cliente-proveedor
se basa en el respeto profesional que el cliente valora de su
proveedor, independientemente que éste sea hijo o no de su
padre. Las relaciones en el mundo de negocios se apoyan en la
capacidad que tienen los profesionales de resolver los temas
que se les asignan. No son relaciones con “nombre y
apellido”.
¿Cuando una empresa hace la búsqueda
de un profesional, es un factor que se tiene en cuenta?
No existe un consultor,
selector o gerente especializado en Recursos Humanos que base
sus decisiones en los antecedentes “genealógicos” del
aspirante a cubrir un puesto. Sería una falacia pensar que un
individuo nacido en una familia de Contadores "por
ejemplo" será “un león…..haciendo balances o
conciliando cuentas”.
“No es una cuestión genética
–agrega la directiva de de Ernst & Young-. El punto
esencial es que un profesional es llamado a cubrir un puesto o
hacerse cargo de un proyecto porque “esa organización que
lo contrata” está convencida que la persona en cuestión reúne
las competencias conductuales y los requerimientos formales
necesarios para asumir el desafío del éxito.” Nuevamente,
no es una cuestión de “apellidos”.
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