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Escribe Rubén Heinemann (*)
(gentileza de bumeran.com)
El currículum es una foto,
donde lo importante es saber transmitir con la mayor veracidad
posible lo que hicimos y lo que sabemos hacer.
Recibo diariamente una
importante cantidad de CV de profesionales de primer nivel en
Argentina donde en forma creciente encuentro un formato
predeterminado cada vez más estándar, con el agregado de los
verbos de acción en tiempo pasado tales como: ejecutó,
participó, lideró, ejecutó, organizó, coordinó, supervisó,
implementó, facilitó y otros del mismo tenor. Quiero
reflexionar sobre los dos aspectos mencionados: el uso de un
formato estándar y la inclusión de los verbos mencionados.
Creo que la consideración más
relevante que un profesional debe tener en cuenta al poner en
blanco y negro su vida personal y profesional para hacerla
conocer a un tercero es que esa puesta en blanco y negro lo
represente en forma realista. Es evidente que cada uno de
nosotros tiene una historia profesional, antecedentes académicos
y características específicas con las cuales el mundo que
nos rodea nos identifica, reconoce y considera en las
relaciones que mantenemos.
Siendo esto así, no resulta
apropiado presentar (a veces por intermedio de asesoramientos
de dudosa utilidad) una versión estándar de lo que
generalmente es una personalidad atractiva justamente por sus
características específicas. Creo además que no existe
ninguna razón para presentar un formato predeterminado. A la
hora de sentarse a escribir habría que pensar en :
¿Porqué estoy haciendo este
CV”?
¿Para quién lo estoy haciendo?
¿Qué va entender la persona que lo recibe?
¿Transmite este papel quien soy y que quiero?
El concepto desarrollado debería
ser tenido en cuenta también por las personas y
organizaciones que solicitan información personal y
profesional. Si bien es evidente que es necesario contar con
información específica, y quizás esta parte sí sea la que
requiere un formato comparable, no es adecuado que lo relativo
a la actividad profesional sea producto de un molde.
Es interesante observar que la
información básica, tal como estudios, grados académicos,
cursos complementarios es la que generalmente se entrega de la
manera menos estándar creando muchas veces confusión (¿intencionalmente?
).
La experiencia profesional y
laboral de un individuo tiene una riqueza particular que
consiste en que sus vivencias son seguramente únicas e
irrepetibles y tienen el valor para quien los está analizando
de su especificidad y valor particular.
Se
busca un plus
Al incorporar a un profesional a una organización, lo que se
está buscando es el valor “plus” que tiene una persona en
relación al requerimiento del puesto y la organización en un
momento determinado. Todos nos hemos convencido que el día de
mañana poco tiene que ver con el de ayer y por lo tanto las
demandas que existen serán satisfechas con el uso del
criterio amplio de competencias.
En relación al uso de los
verbos indicados al comienzo, la sensación que producen es
que el profesional se está refiriendo a sí mismo en tercera
persona. ¿Alguna vez alguien en una conversación normal
habla en tercera persona sobre que lo que hizo o hace? No
suena un poco raro. Imaginemos una conversación donde nos
referimos a algo que estamos haciendo o hicimos y lo contamos
en tercera persona; ¿qué sensación produce? Parece que este
criterio es utilizado para que después otro elabore un
informe y no tenga dificultades en el uso de los verbos. Creo
que este formato es producto también de algunos
asesoramientos de dudosa eficacia. El marketing personal es en
el fondo una estrategia particular que responde a una situación
determinada de una persona frente a las condiciones objetivas
de un momento.
Ningún curso de búsqueda
laboral puede ofrecer recetas mágicas, porque estas no
existen; el CV es una foto, donde lo importante es ser espontáneo
volcando lo estrictamente relevante de la experiencia
profesional con el objetivo de transmitir con la mayor
veracidad posible lo que hicimos y lo que sabemos hacer.
(*) Rubén Heinemann es Senior
Partner de Heidrick & Struggles y miembro activo de la Práctica
Internacional de Servicios Financieros y Consumo. Antes de
unirse a Heidrick & Struggles tuvo a su cargo la oficina
de Buenos Aires de otra empresa de Executive Search con sede
en Suiza. Su trayectoria previa como ejecutivo incluyó
responsabilidades de Gerencia General en Visa Argentina,
American Express y Juncadella Prosegur Group. Es Contador Público
Nacional de la Universidad de Buenos Aires y ha realizado un
Master en Recursos Humanos en la Universidad del Salvador.
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