Reglas generales
La selección de los productos destinados a la congelación debe ser de calidad excelente, encontrarse en un estado de frescura total y en el punto de madurez adecuado.
Su preparación para la congelación debe de ser tratada con cuidado, evitar dañarlos, hacerlo con una máxima higiene, limpieza y rapidez. La mayoría de los vegetales exigen una preparación previa. Los tratamientos que deben ser aplicados a cada especie son diferentes, según su posterior utilización.
Es muy importante evitar la deshidratación de los productos y el riesgo de contaminación bacteriana. Los productos a congelar deben ser envueltos en embalajes impermeables, opacos a la luz y con etiqueta. Cada paquete debe ser congelado para consumirlo en una sola vez, no hay que volver a congelar de nuevo, una vez descongelado. Los paquetes no deben de ser muy gruesos, y a ser posibles colocarlos planos de esa forma su congelación es más rápida. Hay que etiquetarlos para evitar cualquier error, en ellos indicaremos el producto que es, la fecha de congelación y la época límite para su consumo. Se consumirán con prioridad los productos más antiguos.
La congelación debe ser realizada en el tiempo más corto posible, la preparación, el embalaje y el etiquetaje, deben de hacerse de un modo rápido e inmediatamente después de la compra de los productos, colocando los paquetes a congelar en la parte más fría del congelador. La congelación debe de ser rápida, su duración no debe sobrepasar las 24 horas. Así que debes tener en cuenta los siguientes pasos:
- La cantidad de producto a congelar no debe sobrepasar el poder de congelación indicado en cada caso.
- El congelador debe estar ajustado a su temperatura más baja.
- Los productos deben estar a temperatura ambiente o enfriarlos en el refrigerador antes de su congelación.
- Los productos a congelar no deben estar en contacto con los productos ya congelados.
Congelación, conservación y descongelación
- Carnes
Debes de ser muy exigente respecto a la calidad, estado y frescor de las carnes que destinas a la congelación. Las porciones individuales tales como filetes, chuletillas o escalopes serán separadas entre sí mediante una hoja de aluminio o una película de celulosa para que puedan ser utilizados fácilmente y sin esperar a que estén descongelados. La congelación se realizará en plazos cortos.
Las carnes de buey, cordero y ternera pueden ser conservadas durante 8 a 12 meses; la duración de conservación del cerdo es más corta, debido a su contenido en materia grasa. Los despojos sólo tienen una duración máxima de 4 meses. La descongelación es una operación muy importante y se pueden emplear varias formas: en el refrigerador, con agua fría, con la cocción o calentamiento de los platos.