Sobre madera
Si la madera es nueva, procederemos a pasarle una lija fina para eliminar asperezas. Si
tiene grietas profundas, la rellenaremos con masilla especial para madera y cuando esté
bien seca lijaremos la zona para que quede uniforme.
Una vez lijadas, estas maderas necesitan que se les dé primero una capa de pintura de
imprimación o tapaporos antes de pasar al barniz o el esmalte, de esta forma no
absorberán tanta pintura.
Si la madera tuviera ya pintura o barniz viejos, desconchados o grietas, le pasaremos
la lija para igualar la superficie y si fuera necesario utilizaríamos también la
masilla, que una vez seca lijaríamos para dejar la superficie fina.
Una vez preparada la madera, aplicaremos la pintura o el barniz en trazos verticales y
si queremos un acabado perfecto, el último pase lo haremos en el sentido de las vetas.
A las maderas pintadas con color les podemos dar una a mano de barniz especial para
exteriores, con ello le estaremos dando una mayor protección y el acabado será mucho
mejor.
Puertas y ventanas
Las maderas de interior que más frecuentemente tendremos que pintar son las puertas y las
ventanas. Si la puerta es lisa, empezaremos a pintarla por uno de los ángulos superiores
cubriendo zonas hasta terminar por completo.
En el caso de que la puerta tenga paneles, empezaremos a pintar las molduras que
enmarcan cada panel y continuaremos por el interior del mismo. Después pintaremos los
espacios verticales entre paneles y continuaremos con los horizontales. Por último,
terminaremos con los espacios verticales exteriores.
Para pintar los marcos de las ventanas, lo primero que tendremos que hacer es proteger
los cristales con cinta adhesiva. En las ventanas lisas se inicia el trabajo por uno de
los marcos verticales y se continúa después con los horizontales. Si la ventana tuviera
cristales panelados, empezaremos primero por los junquillos divisorios y continuaríamos
con los marcos.
Sobre metales
La aplicación de pintura sobre superficies metálicas no es muy distinta a la forma en
que se hace sobre la madera, aunque que tendremos que tener en cuenta una serie de
cuestiones:
En el caso que el objeto a pintar no esté pintado, deberemos prepararlo pintándolo
previamente con minio de plomo para evitar el óxido; a menos que la pintura que vayamos a
utilizar sea poliuretanada (pintura ecológica que no contiene plomo y que ofrece una gran
protección contra el óxido, es lavable, se aplica como un esmalte más y se encuentra en
el mercado en diferentes colores).
Si lo que vamos a pintar tiene ya pintura y está en buen estado, simplemente
limpiaremos con agua y jabón la superficie a pintar y ya se podrá aplicar directamente
la nueva pintura.
Si la zona a pintar tiene restos de una pintura anterior o está agrietada,
procederemos a lijar la zona para eliminarla por completo y a continuación actuaremos
como en el caso anterior de superficies no pintadas.
Normalmente para superficies metálicas utilizaremos la brocha, dejando los rodillos
para soportes lisos y de gran tamaño. Otro utensilio que nos puede ir muy bien es la
pistola de pintar, pero necesitaremos de un lugar muy espacioso para poder usarla; con
ella obtendremos unos acabados finos y lisos.
Uno de los objetos de la casa más molestos de pintar son los radiadores. Para
facilitarnos el trabajo existen unas brochas especiales con mangos largos y curvos. Cuando
apliquemos una primera mano, obtendremos un acabado veteado, por eso será preciso que
apliquemos una segunda mano e incluso una tercera para obtener el acabado óptimo.
Recomendaciones generales
- Antes empezar el trabajo de pintura, tanto en madera como en metal, deberemos comprobar
que las superficies han recibido la preparación adecuada.
- En las puertas con moldura, procuraremos tener a mano un pincel de punta redondeada que
ayudará a llegar bien con la pintura a todos los rincones.
- En las ventanas paneladas la protección de los cristales la haremos con cinta adhesiva
estrecha, pues como las maderas de separación de los paneles no son muy gruesas,
utilizaríamos pinceles o paletinas finas, con lo que no nos saldremos demasiado de la
zona a pintar.
- Cuando vayamos a pintar la cara del radiador que toca la pared, para evitar mancharla
pondremos un cartón y no lo retiraremos hasta que esté bien seca la pintura.
- Los pinceles curvos nos irán muy bien para pintar mejor rejas y barandas.