| A veces, en las cocinas o cuartos de baño debido al vapor
o a la mala colocación, alguna baldosa queda floja con el peligro de caer, sustituirla
por otra nueva no es demasiado difícil. |
Pasos a seguir
- Una baldosa floja se quita haciendo palanca con un cuchillo o un destornillador o si se
puede con los dos a la vez desde lados distintos. Después de quitar la baldosa se remoja
con agua para quitar los restos de cemento durante 2 horas. Pasado ese tiempo hay que
dejarla completamente limpia rascando con una espátula.
- El hueco que ha quedado al sacar la baldosa también debe estar perfectamente limpio de
restos de cemento, primero quitando el polvillo y si hace falta, picando con un martillo y
un cortafríos hasta que dejemos el hueco suficiente para poner la nueva baldosa.
- El mortero, que es la mezcla de cemento que se utiliza para pegar la baldosa a la pared,
ha de ser fluído para permitir el desplazamiento de la baldosa dentro del hueco. Si el
mortero sale demasiado líquido, se puede espesar echando unos polvos de cemento.
- Finalmente, hay que colocar el mortero dentro de la cavidad ya limpia, distribuyéndolo
con una paleta estrecha y haciendo presión hacia los lados. Después colocar la baldosa
en su sitio y golpearla levemente en el centro y los lados con el mango de la paleta.
Enseguida echar unos polvos de cemento seco en las juntas de la baldosa para que queden
rellenas. Comprobar con una vara de madera si la baldosa ha quedado a nivel con las
demás, si está correcta, secar la zona con un trapo y taparla con un trozo de cartón
hasta que el cemento haya fraguado.
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