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Funciones
y mantenimiento La
función de los frenos es la de permitir
la detención del vehículo, a partir de
la transformación de la energía de
movimiento en energía calorífica.
La fuerza de frenado debe asegurar una rápida
detención de las ruedas pero sin llegar a
bloquearlas. Para que eso sea posible es
fundamental que tengas en cuenta las
condiciones de la vía y el estado general
de los mecanismos de tu vehículo (neumáticos,
suspensiones, etc.).
Los frenos pueden ser de tambor o de
disco, y algunos fabricantes lo que hacen
es combinarlos, montando los frenos de
disco en las ruedas delanteras y los de
tambor en las traseras.
Para su correcto mantenimiento:
- Una vez al año o cada 20.000 km haz una
revisión completa del sistema de frenos.
- En esa revisión, pide una verificación
del estado de la bomba de freno y los
bombines de rueda (que no presenten síntomas
de agarrotamiento ni fugas de líquido),
del desgaste de las pastillas de freno,
los tambores y los discos, la presión del
sistema y el servofreno.
- Pide también una comprobación de la
eficacia del freno de estacionamiento.
- El nivel del líquido de frenos deberá
mantenerse dentro de unos límites, y por
eso deberás revisarlo de forma periódica
y sustituirlo según las recomendaciones
del fabricante.
- Es recomendable utilizar los recambios
aconsejados por el fabricante.
Un sistema de frenos en mal estado causará
un aumento de la distancia de frenado y
restará seguridad en la conducción de tu
vehículo.
Colaborador
de esta sección: Felix Pablo
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